Tal vez algún seguido de
Error de Bases se haya fijado en el cartel con que empieza el
Festival del Humor #1:
Alarde Productions. Es un nombre que procede de aquellos días en los que mi plan para triunfar en el cine consistía en pensar el nombre de mi productora en lugar de ver películas. Sí, lo siento, soy así.
Bueno, al tema:
Alarde Productions. ¿De dónde procede este nombre? Fundamentalmente de
La Guerra de las Galaxias* y de un equívoco que delata mi preocupante estulticia. Luke y Obi Wan acaban de conocer a Han Solo, y se preguntan si realmente Han podrá llevarles hasta Alderaan. Obi Wan dice entonces:
"Si la nave es tan rápida como él alardea..."
Y yo, en mi bendita e infantil ignorancia, pensé "
¡Qué rápida debe ser esa nave, Ela Lardea!"
Adelante Ela Lardea, ¡¡velocidad absurda!!Pero ojo, ahí no acaban mis nefastas meteduras de pata. ¿Quién no recuerda la sintonía de
Los Caballeros del Zodíaco? Os la recuerdo:
Pues comprobaréis que en el minuto 1:00 la letra nos habla de cómo estos guerreros luchan contra las fuerzas demoníacas. ¡Ojo! Cambiar los acentos para que la letra se ajuste a la métrica provoca horrores como el siguiente:
__Caballeros del zodia-a-co
__contra las fuerzas de-moniacas
...y yo me pasé meses esperando a que apareciese en escena el malvado Móniacas, que tenía que ser malo malo porque él salía en la letra mientras que del pérfido patriarca no se oía ni media palabra.
Ya no existe nada parecido... ¡¡BIOMAN!!
Seguro que Moniacas se confundió de serie y acabó por error en las filas de los malvados beastnoids, enemigos de los
Bioman. ¿Se os ocurren unos supervillanos más terroríficos?
Y ya que estamos hablando (cómo hilo los temas) de series del pasado, aprovecho para reivindicar tres series que parecen existir sólo en mi imaginación:
- El misterio de la piedra azul: cuyo principal interés era Nadia, la protagonista de la que yo estaba locamente enamorado. Nada tenía que ver que el coprotagonista se llamase Juan (en la foto podéis verle con gorra y gafas). ¡Más bien tenía que ver con que era una mulatita de infarto! Pero es cierto, estaba enamorado. Por lo demás debía ser una serie realmente hortera.
- Los pizzagatos samuráis: creo que de esta serie me fascinaba el concepto, ¿a quién se le puede ocurrir un grupo de gatos samuráis que viven en una torre convertible en pistola? ¿Y quién dice "Oh, qué gran idea, ¡voy a producir tu serie!" La vida es extraña.
- La corona mágica: llevaba años intentando recordar el nombre de esta serie hasta que ayer Amable me abrió los ojos. ¡Que derroche de talento, imaginación y frikismo pulp! Y producto nacional, ojito. Aquí la tenéis para descargarla enterita.

Espero que hayáis disfrutado con éste post una décima parte de lo que yo he disfrutado escribiéndolo y, sobre todo, recordando. ¡Un abrazo a todos!
* Llamarla La Guerra de las Galaxias Episodio IV: Una Nueva Esperanza me supera