Rara, pero no tanto. La ciencia del sueño, de Michel Gondry, cuenta la historia de un chico que mezcla su aburrida realidad con sus extraños sueños. Guau. Bueno, lo original es la puesta en escena de esos sueños, que está realmente currada.
La película me gustó. Logra evocar por momentos las extrañas sensaciones y asociaciones de los sueños, y eso creo que es muy meritorio. Destacaría las escenas más sencillas y no las más fantasiosas, como cuando Stephane sueña que tiene unas manos enormes. Genial. Además, la historia de amor me abizcochó un poco, ¿algún problema?.
Que quede claro, la película me gustó pero no me emocionó. Eso de los sueños es muy bonito, pero a mí se me hicieron demasiado largos. Cada vez que empezaba uno yo pensaba "mierda, ¿cuánto durará esto? ¡yo quiero saber qué pasa con los el chico y la chica". Y en los momentos de vigilia algunas de las reacciones de los personajes resultan incoherentes, como ese intento de despedida en el que Stephane habla de tetas y se sube a la cama de la chica ¿?. Odio esos momentos*.

Voy acabando. La ciencia del sueño me gustó mucho mucho más que Rebobine por favor, un fiasco absoluto. Parecía que iba a ser trasgresora y divertida, y al final es una pastelada bochornosa y previsible. Las películas suecadas son graciosas, pero después de un par ya cansan.
¿¿Y qué extraña obsesión tiene Gondry con que todo sea de cartón??
Un tipo extraño. Bueno, os dejo con una imagen de Google suecado y cartonoso, lo mejor que ha salido de Rebobine, por favor.
* Y digo esto sabiendo que hoy en día es pecado decir que Gondry no es Dios. El Gondrysmo es una enfermedad parecida al Shyamalanismo pero afecta a gente más intensa aún. Otro día hablaré sobre la gente intensa






5 comentarios:
Umm, estoy contigo Juan, a veces se hace pesado tanto sueño, pero es Gondry y tiene que demostrar su maestría con la imagen a cada momento, y aunque narrativamente sea aburrido fijarse en las movidas que hace mola (empiezo a hablar a lo cabanillas). Tienes que ver Human Nature, me gusto mucho más!
Gracias por comentar y por la recomendación. Human Nature ya está bajando. Un besote!
A mí la ciencia del sueño me resultó pesada y ñoña, será que carezco de sensibilidad, pero no me gustó en absoluto(¡dadme remakes de terror japonés malditos oligarcas de Hollywood!)
Por cierto: Eres un mierdarro, que lo sepas. Al menos aún hay más gente que se quiere tirar al autor que genta que piensa que soy un gilipollas.
¡En breves capítulo dos!
PD: Este finde tenemos Nacho, te lo recuerdo.
Con mi comentario, espero estar a la altura de este gran blog y ser digna de él.
Vaya, Vaya!! Se me había escapado este comentario... voy a ejercer de amiga intensa donde las haya, y voy a defender el cine de Gondry que aparte de cuidado y detallista (no tienes ningún tipo de sensibilidad Juan) me parece completamente diferente. Si bien coincido contigo pequeño Juan en que el final de Be kind Rewind (una persona intensa se maneja en otros idiomas) es algo ñoño y previsible, la idea de las pelis suecadas da para mucho más que un simple corto de cinco minutos. Son pequeños homenajes al cine de verdad, el que ha marcado nuestras vidas (siiii, Juan, la tuya también) y pasarlas por alto sería algo ignominioso (ya voy por la i en el diccionario). A tí lo que te duele es que no hubiera una suecada del comecaminos, reconócelo!!
Bueno, ahí dejo eso.
Por cierto, ¿¿¿dónde está el cartón en Olvídate de mí (Eternal Sunshine of the spotless Mind)???
Isita, ¡qué tarde llegas! Vamos al tema: el cine que homenajea Be Kind Rewind es el cine con el que crecimos, es posible. Precisamente por el cariño que le tengo a esas películas me duele que el homenaje que les hace Gondry sea tan flojo: cuando suecan Cazafantasmas te lo pasas bien, cuando suecan otras tantas de la misma forma, estirando el mismo chiste, me aburro.
Ah, el cartón de Olvídate de mí se ve en la coronilla de Jim Carrey!
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